05/10/2016

Bichos de Fuego (Phyrrocoris apterus)


Por Daniel Vicente, Gestor Agroforestal de SADIE,S.L.


Paseando por las plantaciones de Naturis Herbal he observado unos pequeños individuos rojizos que emergían de la tierra a borbotones. Estos individuos se llaman “las chinches de la malva” o “insectos de fuego”. Adquieren este nombre porque en teoría tienen mayor preferencia por la malva, y la denominación de “fuego” es por su color rojizo muy fuerte.

Tras una breve investigación en cuanto a su biología descubrí que estos pequeños son fitófagos, es decir, se alimentan de la savia de plantas principalmente. Pero no se alimentan de cualquier planta que ven, sino que buscan aquellas plantas que puedan proporcionarles compuestos químicos tóxicos para desarrollar en sus organismos ese olor peculiar que repele a sus depredadores naturales, y que tantas veces hemos podido apreciar en nuestros huertos.

Qué curioso, teniendo malvas bien cerca no han hecho ni probarlas, han preferido al Ajenjo y al Tilo ¿Por qué?

Aproximadamente el 70% de las chinches se han quedado en el ajenjo y el otro 30 % han preferido el envés de las hojas de los pequeños brotes de la base del tilo.

Foto: Chinches en el Ajenjo

Chinches en el Ajenjo

 

Foto: Chinches en el Tilo


 

Ahora vamos a hacer de Sherlock Holmes ecológicos y vamos a ver porque estos pequeños están infestando el ajenjo y el tilo.

Haciendo referencia al ajenjo, como en la foto se aprecia, hay hojas ya secas porque los bichos de fuego han absorbido la savia que llegaba hasta las mismas, ¿pero que sustancias tiene el ajenjo? Popularmente se sabe que de ella se extrae la famosa absenta, pero contiene sustancias como a tuyona, encargada de darle ese sabor tan amargo y la absintina. Ya tenemos dos sustancias que en cantidades grandes pueden ser muy perjudiciales. Así que hemos descubierto que estos pequeños transforman las sustancias más desagradables para su propio beneficio.

En cuanto a la tila, tiene sustancias mucilaginosas, ácidos, flavonoides y aceites esenciales que no son perjudiciales para la salud humana. Por lo tanto se alimentan también de sustancias no tóxicas para crecer y desarrollarse.

Ya una vez hemos indagado un poco más en los compuestos podemos comprobar que prefiriendo estas plantas podemos hacer una lucha en caso de que se reproduzcan demasiado, plantando ajenjo entre nuestros cultivos para hacer de cebo, o tener algún tilo en las inmediaciones de nuestro huerto.

Os invito a que conozcáis todo tipo de vida que se encuentren en vuestros cultivos, porque la curiosidad y el conocimiento es la mejor lucha contra posibles plagas y enfermedades.

 

 

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