17/12/2014

Esterilidad alimenticia


La nutrición comienza a cobrar la importancia y el lugar que merece dentro de la cultura moderna. Vivimos en una sociedad adicta a las prisas y con falta de tiempo para reír, disfrutar, observar, educar y transmitir. También lo que comemos ha variado sustancialmente. Una buena parte de las enfermedades que padecemos los seres humanos se deben a los estados carenciales producidos por alimentos que dejan mucho que desear. No faltandoles un bonito aspecto, están carentes de minerales, debido a que las tierras que los producen se encuentran fatigadas por la super producción, el abonado sintético y la falta de descanso de los suelos que las albergan. Si sumamos el hecho de que los vegetales se encuentran estériles, sin poder germinativo, acabamos comiendo sin nutrirnos.

El resultado final de todo esto son estados de carencia nutritiva. Dichas faltas originan una perdida de salud vital entre plantas, animales y humanos.

De las semillas de algodón se obtiene un aceite eficaz contra parásitos intestinales.

DSC_0204

Los pueblos indígenas de centro América, lo han utilizado como importante analgésico la semilla del Aguacate.

DSC_0370

DSC_0374

La Almendra, albaricoque y variedades amígdalus, proporcionan la vitamina B15, B17 o Laetrie, como anti-degenerativos celulares.

DSC_0007

De las semillas de las calabazas ricas en zinc, se obtienen remedios eficaces contra las inflamaciones de próstata y los parásitos intestinales.

DSC_0031

El consumo de alimentos estériles, no puede ser una ventaja en términos nutritivos.

De la semilla de la uva se extraen aceites poliinsaturados de notable acción sobre enfermedades cardíacas y esclerosis múltiple.

Las semillas llenas de vida contienen un alto poder anti-degenerativo sobre nuestro organismo. Una fuerza nuclear en donde el átomo es la bellota y el resultado de su explosion, un enorme roble centenario.

Volver al listado