Pasados tres meses del uso de anticonceptivos, el cuerpo comienza a sufrir un déficit de vitamina B6. Los estrógenos de los anticonceptivos inducen a una enzima que degrada al triptófano y a la vitamina B6.
Este fenómeno silencioso da lugar (en muchas mujeres) a reacciones depresivas, cambios de humor, jaquecas e hinchazón. Este trastorno puede reducirse significativamente tomando vitaminas del grupo B y triptófano de modo regular.
También conviene incluir en la dieta alimentos como las nueces, germen de trigo, avena, soja plátano, aguacate, levadura de cerveza, salmón, patata, caballa, espinacas, mijo y lácteos.