Neceser, sal marina y lota nasal.
La Lota es un sencillo instrumento para la limpieza y la higiene nasal que se utiliza desde hace miles de años en ejercicios de purificación practicados por los yoguis de la India y el Tibet. Con ella podemos limpiar la nariz, los compartimentos nasales y los senos craneales.
La ducha nasal con la Lota es una técnica rápida, eficaz y sencilla que proporciona confort y bienestar, y que le ayudará a restablecer su salud de forma natural.
Carece de contraindicaciones, es irrompible y transportable.
INDICACIONES
Utilizada con asiduidad, ayuda a contrarrestar los efectos de la contaminación, el polvo y el polen. La Lota está especialmente recomendada para las personas con asma, alergias y otros problemas respiratorios. Si siente molestias respiratorias, si tiene la nariz tapada o seca, si moquea, si nota pérdida de olfato, si ronca, si padece de insomnio o sinusitis, la lota le proporcionará un alivio inmediato y extraordinario ayudándole a superar sus problemas respiratorios. La lota regula las funciones secretorias y neurovegetativas de la mucosa nasal, favorece la respiración, reequilibra los circuitos pránicos, regula las energías vitales, proporciona descanso y relajación.
PREPARACIÓN
Llene la Lota nasal hasta el cuello del recipiente con agua templada y disuelva en ella 1,5 - 2 g de sal marina (media cucharadita rasa por cada 200 cl de agua). Una vez llena la Lota nasal con agua templada y sal marina, introduzca con suavidad el cuello anatómico en un orificio nasal inclinando lentamente la cabeza hacia un lado y ligeramente hacia delante.
Deje que el orificio nasal se llene, manteniendo la respiración. Cuando esté lleno, un chorrillo de agua debe salir naturalmente por el otro orificio nasal, gracias a la presión del agua contenida en el recipiente. Vierta así la mitad del contenido de la Lota y repita la operación con la otra mitad por el otro orificio. Durante este proceso, la boca debe estar ligeramente abierta para facilitar la respiración. Después, para expulsar el líquido que queda en la fosas nasales, suénese inclinando la cabeza hacia delante, luego hacia los lados. Para terminar esta expulsión, inspire por la boca y sople fuerte por la nariz, inclinando la cabeza hacia delante, después hacia los lados y por último, hacia atrás.
La ducha nasal con la Lota se puede llevar a cabo una vez por día o incluso 2 o 3 veces diarias en caso de catarro mucopurulento. Se utiliza preferentemente al despertar y en ayunas, salvo que se pretenda combatir el insomnio o los ronquidos, en cuyo caso es preferible realizar la ducha nasal antes de acostarse.